Cuando empezamos, el proceso de entrenamiento inicia en casa, lo primero es aprovechar los fines de semana, descansos y feriados para poder vivirlo en forma continua, aunque el entrenamiento es largo y depende de cada niño.

Para iniciar el entrenamiento se necesita disposición de ambos padres, paciencia y bastantes mudadas para cambios rápido de ropa cuando sea necesario. Para iniciar es necesario planificarlo para que el niño sufra un solo cambio a la vez.   

En términos generales, se tiene que dar el proceso del control de esfínteres entre los 18 y 24 meses de edad, pero depende de la madurez, desarrollo de los músculos, estructura de su sistema urinario, sistema nervioso central y factores hereditarios (son muy importantes los datos que corresponden a los padres).

 

Situaciones cotidianas del entrenamiento: 

  1. El abandono del pañal durante el día requiere que ya tengan lenguaje oral para avisar que necesita ir hacer pis… es fundamental.
  2. El primer indicio de abandono del pañal por las noches es que al amanecer esté seco, tómelo en cuenta antes de iniciar.
  3. Las regresiones o pérdida temporal del control de esfínteres se presentan a lo largo de la vida en períodos críticos, tomar en cuenta que la tranquilidad con la que se afronte el entrenamiento hará que desaparezcan fácilmente. No se preocupe, implemente lo que le sea posible y se adapte a sus necesidades.
  4. La llegada de un nuevo hermanito puede detonar regresión, eso es natural, tómelo con calma y demuéstrele su amor y paciencia, se afronta estableciendo un horario y apoyando.

 

Pasos de verificación previos al inicio del entrenamiento:

  • Es de vital importancia que el entorno familiar y social facilite este evento como algo natural, no como un deseo urgente o prioritario para continuar una relación empática con el hijo.
  • Verificar que el niño ya éste en el proceso de pañales desechables de entrenamiento.
  • Que manifieste su molestia de andar sucio o mojado, ya que esto motivará el cambio.
  • Se le inicia en el uso alterno de pañal y llevarlo al baño antes de quitar el pañal totalmente.
  • Conocer el patrón de evacuación del niño para saber a qué enfrentan como padres y las necesidades diarias del niño.
  • Que no se estén viviendo dos cambios o procesos que tengan que adquirir simultáneamente.



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