El diálogo y la conversación son un punto determinante para lograr desarrollar a nuestros hijos en un ambiente seguro.  Cada vez más en un mundo ultra-conectado resultado contradictorio que se pierda la comunicación con los más próximos.

El siglo XXI es considerado por los expertos como el siglo de la información. En medio de la vorágine de noticias, redes sociales y comentarios el acceso a la información sobre el aborto, tomando como un factor determinante que nuestros niños y adolescentes están estrechamente vinculados a las tecnologías es prácticamente imposible que esta información no los alcance.  Por razones más que obvias esta información no siempre irá en concordancia con nuestro proyecto educativo familiar, nuestros valores y principios religiosos.

En este contexto debemos plantearnos como padres de familia, cómo fortalecer nuestras convicciones y que las mismas sean aceptadas por nuestros hijos como parte de nuestra cultura familiar.  A qué responden nuestros hijos cuando deben emitir un juicio de valor moral con respecto a este controversial tema.

Uno de mis propósitos al escribir este artículo es lograr que los padres puedan abordar este tema de una forma abierta, clara, directa y pertinente.  Para ello existe un elemento importante que determina en gran medida el éxito del alcance y penetración del mensaje; me refirió al canal que utilizamos para poder dirigirlo.  Ante ello estimado lector puedo formular una pregunta ¿Tengo un canal de comunicación abierto con mi hijo? Bajo esta perspectiva poder ponderar si como padres estamos transmitiendo nuestros valores a nuestros hijos o nos estamos limitando a reproducir planteamiento sin un debido proceso de asimilación por parte de ellos. Es responsabilidad y derecho de los padres orientar a los hijos en este y otros temas.

La confianza, la libertad y sobre todo el afecto son elementos fundamentales y necesarios para entablar una conversación sobre este tema. Para complementar esta idea a continuación enumero algunas ideas que nos permitan abordar este tema y sepamos con claridad lo que queremos compartirles:

  • Propiciar un ambiente cómodo y de confianza para que el niño/adolescente se sienta que puede escuchar y ser escuchado.
  • No subestimar la capacidad de comprensión que tienen los niños. 
  • Hablar con claridad, usando un lenguaje sencillo y preciso. 
  • No evadir las preguntas e inquietudes que expongan sobre el tema, responder con sinceridad. 
  • Proporcionar información sobre otras medidas que se puedan tomar para evitar estas situaciones, como la adopción.

Como padres de familia no podemos controlar el mundo exterior, no es fácil evitar que nuestros hijos sean expuestos a cierta información y contenido, pero sí podemos lograr que al momento que se enfrenten a determinados temas o debates tengan una postura clara al respecto.

Juan Carlos Ruíz 

Asistente de Subdirección de Orientación

Colegio El Roble




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