Hace algún tiempo una persona que no conocía nuestro Proyecto Educativo se sorprendió cuando le comenté que en un aula podría haber más de 20 alumnos. Me dijo: "¿Colegios APDE no es personalizado?" No me extrañó, solemos confundir personalizado con individualizado y son conceptos distintos.

Educación personalizada no es igual a individualizada

Nuestro proyecto educativo está orientado a toda la persona, y la comprendemos como una integración de alma y cuerpo, y en esa unión está su inteligencia, voluntad y afectividad. Por eso, nuestra pasión es la educación uno a uno, nos interesa cada alumno y con él,  su familia. Nuestra formación es personalizada.

Y esto es válido incluso ahora, ya que uno de los grandes retos que ha traído a Colegios APDE esta pandemia es identificar cómo adaptarnos para entregar este proyecto educativo en donde nuestros colegios están en el top 5 del Ranking Nacional. 

Reinventarnos debe incluir seguir con el esfuerzo de la obra bien hecha, que tiene como lógico resultado, la excelencia académica, pero también  esa atención personal que nos interesa brindarle a cada alumo.   Y esto, está claro, debemos seguirlo haciendo incluso de forma virtual.

Los tesoros de Colegios APDE

Hemos trabajado hombro a hombro con uno de nuestros grandes tesoros, nuestros profesores, que también debían integrarse a esos procesos adaptativos y desarrollar, como nuestros alumnos (¡y hasta sus padres de familia!) nuevas competencias y seguir acompañando ahora a distancia, a través de la asesoría, nuestro coaching, a cada alumno y a sus papás, y con un plan de formación online renovado, para salir al encuentro de lo que necesitan en este proceso.

Esto ha requerido muchas horas de investigación, evaluación, capacitación, innovación, formación... ¡y cada una ha valido la pena! Por quienes son otros grandes tesoros: nuestros alumnos y sus familias.

Sin miedo al combate

En este permanente estado de alerta, hay que reconocerlo, hemos tenido no solo que empeñarnos en reconvertirnos para procesos académicos a la altura de las exigencias de estas circunstancias sino en seguir fortaleciendo ese proceso de formación en el que ahora, más que nunca, estamos trabajando con nuestras famiias, como equipo y como sus más fieles aliados. Hoy queremos decirles: ¡muchas gracias! Y recordarles unas palabras de San Josemaría: “Lucha es sinónimo de Amor, y le has pedido un Amor más grande, sin miedo al combate que te espera”.

 




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